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Volaba
hacia Varadero. Cuba, cuando el capitán del avión dio las doce
campanadas, era Año Nuevo. Estaba algo excitada por el alcohol, la
altitud, y el ambiente que allí se respiraba. Estábamos en pleno
vuelo cuando se me antojo un ron con cola,. Llame a la azafata y le
pedí la bebida, me la trajo en un tiempo record, empezamos a hablar,
le dije cual era mi condición sexual, a ella pareció no importarle,
que no estaba cerrada a nuevas experiencias, lo dijo con una sonrisa
en los labios. Me levante y me dirigí a los lavabos, el primero y
mas alejado estaba ocupado, el único libre estaba cerca de la cabina
, entre y cual no seria mi sorpresa al ver que ella estaba detrás de
mi, nos encerramos, la empecé a besar en sus labios ella entreabrió
la boca y yo jugué con su lengua, lanzo un tímido gemido, empecé a
bajar por su cuello, sus senos urgidos de deseo, que me pedían que
me los comiera, seguí bajando hasta llegar a su pequeño
tanguita, se lo arranque y me dejo al descubierto una sonrosada y
húmeda almejita , la cual relamí y comí, empezó a gemir como una
loca, le tuve que tapar la boca, para que no la oyeran, era un
frenesí, suspiros, gemidos, orgasmos. Golpearon la puerta del aseo,
era el capitán , se nos oía en la cabina, al cabo de cuarenta
minutos ya no podíamos mas , tuvimos un descomunal orgasmo, nos
vestimos y salimos, cada cual a su sitio, durante el resto del vuelo
nos dirigimos miradas llenas de complicidad y deseo. |