|
Una
súper muchacha salida de algún lugar perdido de quien sabe
donde, donde las mujeres están buenísimas estaba en un
pueblecito mas perdida que las abejas sin su reina. Dando
vueltas de un lado hacia otro sin tener un rumbo donde ir
con su cansancio agotador encontró por fin algo que no esperaba,
un cine y pensó sentadita podré descansar. Que sorpresa la suya
cuando vio que era una sala de cine porno y en vez de salir de
la sala se quedo embobada mirando las escenas más calientes que
no os podéis imaginar y opto por sentarse. Una vez sentada
parecía que el cansancio se le iba porque empezó a tocarse y
tocarse de tal manera que empezó a gemir , tocándose pechos, y
su vagina. La chica no se había dado cuenta que no estaba sola,
estaba lleno de hombres y ella la única mujer. Dos de los muchos
que había se sentaron uno a cada lado de ella y comenzaron a
magrear sus pezones vagina, ella de tan caliente que estaba se
dejaba hacer de todo, los calientes le cojieron las manos y se
las pusieron en sus penes que iban a explotar , para si poder
masturbarlos , y la chica de derecha e izquierda así
sucesivamente mamada a uno y al otro, todos los hombres de aquel
cine no se lo podían creer lo que estaba sucediendo, una mujer
sola con tantos hombres a la vez . Desde luego ella se
dejaba penetrar por todos los agujeros que tenia y sin quejarse
y tragando leche de todo el mundo y de esta manera el
cansancio se lo traspaso a los calentones, ella era una maquina
de sexo. |