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Cuando mi pareja me comento que
empezaba a trabajar un limpia cristales me enfade un poco. Porque ya
teníamos uno y me lo hacia muy, muy bien. Pues había encontró otro
empleo y venia un sustituto en su lugar, pero mi sorpresa< que
cuando lo vi. , envés de cristalero parecía un gigoló, vaya cuerpazo
tenia el machote aquel para comérselo y no dejar nada. Estaba en el
pequeño gimnasio de casa cuando me fije en su cuerpo bien
detalladamente y comencé a sentirme cachonda, me sentía húmeda,
mojado mi conejo, me estaba volviendo loca, el joven se percato de
mi situación y no dudo en acercarse y comento si deseaba una buena
limpieza que el era multiusos y lo hacia todo. Yo le dije tu mírame
y observa lo que voy hacer, comencé acariciándome mis pechos duros y
excitados, bajándome la mano por el ombligo asta llegar a mi
conejito todo mojado, el ya demasiado caliente, no pudo evitar
comerme los pechos, mi cuello, barriga, asta llegar a mi sexo súper
cachondo y todo húmedo. Yo estaba con mucha locura para que me
penetrara ya, se lo pedí y comenzó a penetrarme de muy suave a mas
deprisa, me cambiaba de posición por el culo, por el chochito, por
mi boca, y porque ya no tenia mas agujeros para que me follara. El
muchachote apunto de estallar aquel rico pene me lo metí en la boca
para poder beberme toda su leche y así coger fuerzas para la próxima
limpieza. Que seguro se volverá a repetir. |