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Cuando llegue a la aduana de aquel aeropuerto,
poco podía imaginar lo que me deparaba el destino.Alguien en su
afán de lucro me había metido en el equipaje una sorpresa. Pase el
primer control aduanero, control de pasaportes, lugar de destino, y
todo lo que te hacen hacer en una aduana, al ir a recoger el
equipaje, me esperaba un hombre, un joven turco, que estaba al
mando.Ante mi sorpresa, e incredulidad, me hizo pasar a una sala, en
la cual, solo había una silla y una mesa,me dijo que, debía
desnudarme, poco a poco, conforme me iba quitando la ropa, me iba
tocando, buscaba algo, cuando llego al culote quedo al descubierto
unas sonrosadas y turgentes nalgas, me hizo girar y miro con deleite
mi depiladito y hermoso conejito, me hizo abrir de piernas, ponerme
de cara a la pared, dándole a el la espalda, empezó a tocarme de
abajo a arriba, cuando llego a mi culito, me empezó a acariciar, y
,meter sus dedos en mi conejito, con voz temblorosa me pidió que me
pusiera a cuatro patas, relájate, esto te va a doler, pero debo
hacerlo, fue entonces, cuando poco a poco, me fue metiendo su
miembro, duro y gordo, en mi húmedo y calentito conejito, lance un
leve gemido que lo excito aun mas, y como si fuera un juego, me
penetro y cacheo con su miembro, mi agujerito anal. Acto seguido me
introdujo su miembro en la boca, eyaculando en ella.Cuando se canso,
comprobó que estaba limpia , se disculpo y me dijo que había sido el
cacheo que mas placer le había producido.
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