Cuando me dijo que nunca había probado almejitas se me antojo que por que no empezar con la mía puesto que es muy juguetona y le encanta que se la coman me acomode en el sofá y separe mis piernas dejando al descubierto mi sexo ella vino hacia mi y me pregunto que hacia le respondí que lo averiguara ella esta se arrodillo en la alfombra blanca de lana y metió su cabeza entre mis piernas fue lamiendo mis muslos hasta llegar a mi sexo cuando mas confiada estaba se quito bruscamente diciendo que no podía no puedes ahora veras si puedes o no me levante y fui a la cocina a por la botella de miel y me bañe la almeja de aquel exquisito liquido no pudo por menos que meter de nuevo la cabecita y empezó a lamer la miel iba chupando poco a poco quitándome el dulce y pegajoso liquido no se daba cuenta pero me estaba comiendo la almejita yo gemía y gemía como una loca me encantada el reto y lo había ganado me propuse. Que comiera almejita y lo estaba haciendo y de que manera para ser la primera vez había sacado un sobresaliente cuando me fui a separar de ella me agarro por mis muslos no queriendo que aquello se terminara y volvió a pasar su lengua por mi clítoris yo me agache y deje a la altura de su boca mi sexo ella lo pedaleaba como si se lo fuera a quitar de un momento a otro estaba hambrienta de almejita y con la mía se comportaba como si quisiera recuperar el tiempo perdido lo lamia y dios de que manera jamás me habían comido de aquella manera.
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